Posteado por: Sergio | 30 julio 2008

Miami

miamiBuenos recuerdos y mejores sensaciones las que tengo de esta experiencia que volveré a repetir en breve. Espero que os guste el relato.  

 

 

 

 

     Pues si, este año conseguí ir a Miami de viaje y pude salir a pescar 3 veces.

   La primera salida fue el 28 de Junio. Antes de salir de viaje y a través de internet busqué contactos por Florida, y tuve la gran suerte de encontrarme con un gran pescador y mejor persona, Oskar Valmaña, asiduo compañero de Andy Ansin ya conocido por todos nosotros por ser protagonista de reportajes en la revista Apnea.

   El viernes por la tarde aterrizo en Miami, y ya tengo preparada una salida de pesca para ese mismo sábado por la mañana.

   Oskar viene a recogerme al piso y nos vamos al amarre donde Andy tiene el barco. Allí nos esperan Andy y el barquero. Todo es nuevo para mi y las sensaciones son impresionantes, de camino al amarre Oskar gestiona mi licencia de pesca via telefónica y en un plis plas queda todo arreglado (En Florida está todo bien reglamentado y no estar al día o pescar alguna pieza prohibida puede salir muy caro).

   Ya en el muelle quedo totalmente perplejo al ver la embarcación en la que vamos a pescar: ¡¡¡más de 7-8m de embarcación rígida con dos motores de 250cv. cada uno!!!

barco
motores

   Cuando llega Andy Oskar me lo presenta y cual es mi sorpresa al ver que no habla apenas castellano (lógico por otra parte) aunque la verdad es que aunque a duras penas nos pudimos entender algo (una lástima no saber inglés y poder hablar largo y tendido con él, aunque estando Oskar ahí no había problema, cualquier duda él me la solucionaba).

Oskar y Andy

Oskar y Andy

   La pesca se realizó entre los 18 y los 26m. siempre dejandonos llevar por la deriva y con aguas bastante limpias, hasta que llegamos a una zona para volver a coger la deriva que parecía una piscina, había 11m. y se veia totalmente azul y con una claridad nunca vista por mi, más de 30 ó 40 metros en todas direcciones. Con un agua bastante cálida: 29ºC y traje de 1.5mm. parecía como si no llevase nada puesto. Las sensaciones en el fondo eran increibles, indescriptibles.

   Mi intención era pescar algo “decente” y la verdad dejé pasar mucho pescado pensando que era chico, cuando vi el rancho que se iba haciendo intenté cambiar el tamaño, pero como siempre me pasa seguia viendo el pescado pequeño, así que cuando pinché un parguito realmente era de los más grandes que llevabamos, pero si en el mediterraneo me pasa esto mucho más en el caribe…

   En una de las bajadas logré localizar un mero, pero cuando estaba haciendole la caida apareció en escena Oskar que supongo bajó a la vez que yo con la diferencia de ir algo más rápido en la bajada, lo peor de todo el lance es que erró el tiro y no pudimos hacernos con ese bonito ejemplar de mero.
   Al final el día fue regular, pero al menos estuvimos en el agua.

la pesca
   El segundo día fue el 16 de Julio, esta vez salí a pescar con César Fragachán y su padre, César también. Este contacto lo conseguí a través de Marco Melis, pues esta familia son venezolanos que veranean en Miami.
César y César Jr.
   Está visto y comprobado que esta gente no escatima en motores, este “barquito” “solo” llevaba dos motores de 225 cv.
   Estuvimos tocando varias zonas de pesca no superando los 20m. cuando les dije que en la salida anterior estuve sobre los 27m. me llevaron a un pecio que estaba en 100 pies, unos 33m. y pensé que sin llegar al fondo igual podría hacer alguna pieza.
   Al segundo intento conseguí bajar, mi alarma saltó a los 28m. y vi tan cerca el fondo que decidí seguir, una vez abajo eché un vistazo en redondo y un pargo “apañao” se puso a tiro, disparé e inicié la subida sin dejar que el pez se pudiera enrocar, cuando miré hacia arriba vi que quedaba muchísima agua, el pez además tiraba y tuve que soltar carrete poco a poco para llegar arriba, llevaba mis gara 3000 toda unas aletas de profundista. Cuando conseguí tomar aire solo se me ocurrió llamar a César para que viniera a llevarme al barco pues estaba algo mareado y nunca me habia pasado esto. La reacción la verdad no fue buena del todo, pero cuando las cosas te pasan por primera vez es dificil saber reaccionar adecuadamente. Durante el ascenso intenté relajarme y subir, pero una vez fuera si que perdí un poco los estribos. Creo que el padre de César que estaba en la embarcación tuvo que pasarlo un poco mal al oir mis gritos, y el pobre César no se enteraba de lo que le decía jejeje.
   Al final todo quedó en un susto y no necesité ayuda ninguna, el problema fue la claridad del agua pues esos 2m. que pensaba que me faltaba al final eran 5, y no es lo mismo bajar a 30 que a 33m. en estas situaciones. Eso si, la marca quedará para la historia, porque no creo que vuelva a pasar de los 30m. en mi vida.
   Luego camiamos de zona y nos fuimos a un pecio un poco menos profundo, 20m.
   Allí hice unas fotos y conseguimos pillar unas serviolas (limones o lechas) iguales que las del mediterraneo.
   De camino a puerto nos cogió un tormentazo que tuvimos que parar el barco y esperar a que calmara para poder proseguir la marcha.
César
pecio
pecio
tormenta
pesca
   Antes de la última salida conseguí ir a la tienda pescasub que tanto había mirado por internet.
   Allí compré gomas, puntas zafables, varillas y un sin fin de material americano que tenia ganas de tener.
   Pero lo que más me sorprendió es que Ulises tuviera una colección de fusiles y me dijo que tenía más de 200 y que en la web tenía unos 140 o así puestos en fotos.
scubasworld
scubasworld
scubasworld
Ulises y yo
   El último día de pesca volvío a ser con Oskar y Andy, el 19 de Julio, pero esta vez no llevabamos barquero y nos tuvimos que turnar en las labores.
   Primero estuvimos en un pecio a 10m. donde si fondeamos la embarcación, pero había corriente. Andy consiguió capturar una cobia, un pez bastante codiciado por su lucha después de arponeado, de hecho Oskar y yo que estabamos encima del barco lo vimos como peleaba con el al tiempo que se le escapaba un “yuhuuuuuuuu!!!”. Luego nos comentaba que en esta misma zona había pescado otra en otra ocasión y se le escapó una porque la pescó con “pole spear” una especie de tirachinas que lanza una flecha sin cabo ninguno.
   Luego cambiamos de zona y estuvimos alternando las veces de barquero y dejandonos derivar, las piezas se iban sucediendo.
   Volvimos a cambiar de zona y nos pusimos rumbo a un pecio que conocen muy bien Oskar y Andy y nos encontramos con un amigo de ellos que estaba pasandolo bastante mal con un mero arponeado que no era capaz de sacar debido a la corriente, al final le echamos una mano y consiguieron sacar el mero.
   Fondeamos en el pecio y empezamos a bajar, el agua está un poco tomada y da un poco de “canguele” pues a pesar de no haber visto ningún tiburón si que me advirtieron que si aqui no lo veia hoy me iba a ir para España sin ver ninguno, y así fue, no conseguí ver ningún tiburcio en todas las salidas. (casi que mejor…).
   En una de las bajadas conseguí capturar un Yellow Jack, como las serviolas, pero más amarillo y un pargo (Red Button Snapper).
Andy
pesca
pesca
   Y eso es todo amigos!! estas han sido mis esperiencias por el continente Americano, las cuales recuerdo, a día de hoy: 19/07/2009, justo 1 año de la última salida de pesca por aguas de Florida, como si las estuviera viviendo hoy mismo. Espero no haberles aburrido.
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